19.3.07

¡epa!

Con lo dificil que están las cosas y el colapso que abunda en cada rincón de la cuidad, de todas formas tomo mi libro en la estación de metro y no espero que pase un minuto para empezar a hojearlo. Hoy, como muchos otros días, me bajó la desagradable "nostalgia" por Santiago al ir exactamente en un colectivo frente al Hotel Jaiat (quien sabe como se escribe esa wea) cosas que pasan de repente al saber que desde ahí el trayecto no se acorta, sino parece más largo que al salir. Aún así lo que nunca me abandona (por más que quiera) es ese extraño nerviosismo, como una especie de depredador al acecho, me pilla desprevenida y al notarlo mis dedos ya están descarnados o mi boca sangrando. Es algo común ya en mi condición. El camino sin duda va haciendo A la persona, me es usual también colocar el volumen del mp3 a full para olvidarme del miedo al cruzar ese kilometro a oscuras para llegar a mi casa. Miles de costumbres ridículas, algunas mas concientes que otras claro, pero costumbres al fin y al cabo.
Hay un par de cosas a las cuales no puedo simplemente acostumbrarme y es también porque no quiero hacerlo.

Comencé subiendo una foto que pensé podría gustarle a una persona en particular, sin tener ni la más remota idea sobre que escribir. Dicen por ahí que los hechos hablan por si solos, no es quizas el mismo contexto, pero esta vez así lo hicieron.
Terminé por sacar la bendita foto ya que de ninguna forma se relacionaba con el texto...una pena.

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